
Yo soy aquella nina desagradable e inoportuna de cara sucia y redonda, que delante de las farolas de la calle o bajo los grandes senhores, tan bien iluminados, o ante los ninhos que parecen levitar, proyecta el insulto de su cara redonda y sucia.
Soy aquella amarga y solitaria ninha de siempre que te lanza el insulto de aquella amrga ninha de siempre y te avisa:
Si hipotéticamente me haces fiestas en la cabeza puedo aprovechar el momento para robarte la cartera.
Soy aquella ninha de siempre, ante el panora del terror inminente, de lepra inminente, de pulgas inminentes, de ofensas y de crimen inminente. Soy aquella ninha repelente que improvisa una cama con un trozo de cartón, y espera que siempre, tu la acompanhes.
Soy aquella amarga y solitaria ninha de siempre que te lanza el insulto de aquella amrga ninha de siempre y te avisa:
Si hipotéticamente me haces fiestas en la cabeza puedo aprovechar el momento para robarte la cartera.
Soy aquella ninha de siempre, ante el panora del terror inminente, de lepra inminente, de pulgas inminentes, de ofensas y de crimen inminente. Soy aquella ninha repelente que improvisa una cama con un trozo de cartón, y espera que siempre, tu la acompanhes.
adaptación personal de un poema de REINALDO ARENAS, escritor cubano


